Agustín de Celis Gutiérrez

 

Pintor y grabador español,  que nace en Comillas en el año 1932. Se traslada a Madrid donde se licencia y doctora en Bellas Artes por la Universidad Complutense ejerciendo posteriormente como profesor titular de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura.

En la década de los 60 fija su residencia en Roma, donde obtiene el Premio de la Real Academia de San Fernando. Sin  embargo regresa a Madrid hacia 1966, donde instala su estudio, recibiendo en 1971 el Premio Nacional de Pintura. Además recibirá La Medalla de Oro del Senado Italiano, el Premio del Congreso de los Diputados, Premio Iberia y Premio Ministerio de Cultura.

Participará en las bienales de Sao Paulo y Venecia, a los que seguirán exposiciones de sus obras no sólo en varias ciudades españolas, sino también en Roma, París y Nueva York.

Son numerosos los museos y fundaciones en los que pueden contemplarse alguna de sus obras, entre ellos, el Centro Nacional de Arte Reina Sofía, Museo Nacional de Quito, Museo Nacional de Managua, Museo de Arte Moderno de Toledo, Museos de Bellas Artes de Sevilla y Bilbao, por poner algún ejemplo. Y en Cantabria, en el Museo de Bellas Artes de Santander, en el Palacio de Elsedo en Pámanes, en la Fundación Caja Cantabria, en la Fundación Marcelino Botín y en el Parlamento de Cantabria.

El artista en un principio se centra en la pintura figurativa, pero tras su estancia en Roma evolucionará hacia la abstracción primero y el expresionismo después. Será en los últimos años cuando retome el mar como elemento clave en su obra, un mar violento y con fuerza, el mismo Mar Cantábrico de su infancia.

Antonio Hornedo Correa

Nace en Comillas el 23 de septiembre de 1915. Su lugar de nacimiento sería probablemente un condicionante para su futura vocación   religiosa, más si tenemos en cuenta que en Comillas se encontraba la Universidad de los Jesuitas Españoles.

Comenzó sus estudios en dicha Universidad y continuó con ellos ingresando en la Compañía de Jesús en Bélgica el 27 de mayo de  1933, debido a la expulsión de los Jesuitas de España durante la República.

Posteriormente en el año 40 regresó a Madrid para estudiar Filosofía en Chamartín hasta 1943.

Para  su formación  de  Jesuita  necesitó  los  estudios  de  Teología  por  lo cual se

Hornedo

desplazó a Irlanda durante unos años. A su regreso a  España se ordenó sacerdote el 31 de julio de 1949 y fue ayudante del maestro de novicios durante 2 años.

Será padre espiritual de los Filósofos en Chamartín durante los años 1953 a 1955, para pasar a ser Rector de Aranjuez, Noviciado y Juniorado de la Provincia de Toledo desde 1955 hasta 1961.

A los 46 años decide ir de misionero a Perú, nada más llegar es nombrado Superior de la Misión de Marañón, trabajando intensamente en su Evangelización y Organización desde 1962 hasta 1968, siendo nombrado en 1963, Prefecto Apostólico de la Misión.

En 1968, La Santa Sede le nombra Administrador Apostólico de Chachapoyas, aunque continúa como Prefecto Apostólico en el Jaén Peruano.

Posteriormente asume el cargo de Vicario Apostólico de San Javier de Marañón. Pese a que su posición de Jesuita no le permitiera optar a la Mitra, ésta le será otorgada por el Papa Pablo VI en 1971.

El 15 de Agosto de ese mismo año es nombrado Obispo de Jaén y unos años después Obispo de Chachapoyas donde entregaría su vida a la defensa y promoción del pueblo indígena, por lo cual se le conocerá más tarde como el Obispo de los indios de la selva Peruana, hasta su retiro en 1991.

Muere recientemente, en el año 2006.

 

Antonio López y López

Antonio López nace en Comillas en el año 1817, en el seno de una humilde familia, pasando sus primeros años en el barrio de Sobrellano, uno de los más antiguos de Comillas.
Siendo un niño, queda huérfano de padre y se ve obligado a emigrar a Andalucía a casa de unos parientes. Su estancia en esas tierras no duró demasiado, volviendo a Comillas poco después.

En la adolescencia emigra a Cuba, donde empezará a trabajar como recadista, montando después su propio negocio. Pronto conocerá y se codeará en Cuba con empresarios españoles, fundamentalmente catalanes. Uno de ellos será Andrés Bru, padre de Luisa, su futura mujer.

Sus negocios y su matrimonio le permitirán convertirse en uno de los hombres más influyentes de finales del siglo XIX. Entre sus más de doscientas empresas   destacaron  el  Banco  Hispano  Colonial,  la  Compañía   General  de  Tabacos  de

Antonio López

Filipinas y la Compañía Trasatlántica.

En 1853, a consecuencia de varios terremotos y del cólera que se había extendido en Cuba, decide volver a España con su familia y fija su residencia en Barcelona.

A partir de este momento acude de forma periódica a Comillas, invitando en el año 1881 al propio Alfonso XII a pasar sus vacaciones en esta villa. El rey acepta, agradecido por el apoyo que durante años había recibido de Antonio. Apoyo económico, ya que le había prestado una ingente cantidad de dinero y también logístico, pues le había facilitado sus barcos para combatir las revueltas que tuvieron lugar en África y Cuba. Este agradecimiento fue acompañado también con su nombramiento como Primer Marqués de Comillas y como Grande de España.

La visita real y el papel de Antonio López como indiano enriquecido que quiere beneficiar a su pueblo, supuso una gran transformación para la Villa de Comillas, ya que para la ocasión se trasladaron a Comillas arquitectos y artistas catalanes, que además de engalanar el pueblo, pusieron el germen del modernismo catalán en la villa, a través de la construcción de edificios monumentales como el Palacio de Sobrellano, la Capilla-Panteón o la Universidad Pontificia.

Pero además de su papel de mecenas y de ser el precursor de una gran fiebre constructiva en la villa, fue también el artífice de otra gran transformación de la misma. Antonio, quiso hacer de la villa un lugar de descanso y veraneo. Lo consiguió frenando la tendencia ascendente de la industria minera en la localidad e impulsando actividades menos impactantes paisajísticamente como las cordelerías o alpargaterías.

Antonio López, muere en el año 1883.

Bernardo Martínez de la Rabia

Nace en Comillas el 21 de mayo de 1759. Es hijo de Antonio Martínez de la Rabia y Águeda de Ocejo. Perteneciente a la orden de los Carmelitas descalzos, será conocido posteriormente como Obispo Fray Bernardo Martínez del Espíritu Santo.

Fue el último Obispo de la Provincia de la Sonora en el Reino de Nueva España en América, diócesis creada a propuesta de Carlos III al Papa IV, el 7 de mayo de 1779.

Dicho cargo lo ocupó desde 1817 hasta 1825. Se distinguió por su afanada lucha a favor de la independencia de México y por su apoyo a los Borbones de la Corona Española.

Su muerte, a los 76 años, se producía en San Sebastián durante el mes de julio de 1825.

Martínez de la Rabia

Claudio López Bru

Nace en Barcelona el 18 de Mayo de 1853, en el seno de una de las familias más ricas e influyentes de la época. Fue el cuarto de los hijos de Antonio López y Luisa Bru.

Licenciado en Derecho Civil y Canónico por la Universidad de Barcelona, dedicó su vida a la Iglesia Católica.

En 1881 se casa con la también catalana María Gallón, una joven de 17 años, considerada como una de las más bellas de la época. Nunca tuvieron descendencia. Parece ser, que por sus inclinaciones religiosas, Claudio hizo voto de castidad.

Fallecido  su  padre  en  1883,  Claudio  se  convierte  en  el  Segundo  Marqués  de

Claudio López Bru

Comillas, heredando las empresas de aquél e impulsando el sector minero en Aller (Asturias).

En Comillas fue el artífice de la conversión de una simple escuela para niños pobres en Universidad Pontificia, gracias al título que le otorga el Papa León XIII, el 29 de marzo de 1904.

En 1894, la Junta Central de Acción Católica le nombra Vicepresidente, cargo que ostentará durante 30 años. Creó también varios sindicatos católicos, agrícolas y obreros e impulsó diversas obras sociales en todo el país.

Claudio muere el 18 de abril de 1925 en Madrid, a los 72 años de edad.

En 1948 se inicia el proceso de su beatificación abierto aún en nuestros días.

Claudio López y López

Nace en el seno de una humilde familia en Comillas. Es el hermano menor de Antonio, el que posteriormente será Primer Marqués de Comillas.

Emigró a Cuba siguiendo los mismos pasos que su hermano Antonio donde se asociaron para formar la empresa “Antonio López y Hermano”.

En noviembre de 1847, se incorpora a la “Sociedad Valdés y López” como socio gestor aportando 40.000 pesos.

Era tal la confianza que tenía su hermano Antonio en él, que le nombró albacea en todos sus testamentos.

En 1888, junto con su esposa Benita Díaz de Quijano, financia la construcción de un hospital en Comillas, convertido hoy en día, en Asilo de Ancianos.

La obra fue encargada a Cristóbal Cascante y el busto, que figura a la entrada del asilo, de Claudio López y López, fue esculpida por el Catalán Agapito Vallmitjana.

Claudio López y López

Diego Ibáñez de Lamadrid y Bustamante

Nace en Comillas hacia el año 1652. Será el primero que dé nombre a la Villa de los Arzobispos.

Fue religioso de la orden de Santiago, Capellán de honor de Carlos III, Colegial y Rector de su orden en Salamanca y Deán de la Iglesia de Auchera de Pulla el 20 de Junio de 1667.

Pasó parte de su vida en Nápoles y luego fue trasladado a Puzzole. El 29 de junio de 1687, el Papa Inocencio XI lo nombra Obispo de Ceuta, tomando posesión el 23 de agosto de 1685.

Muere el 5 de abril de 1685.

Diego Ibañez De Lamadrid y Bustamante

Ignacio Fernández de Castro

Fue uno de los balleneros más destacados de la Villa de Comillas. Junto a su familia, creará una saga marinera, mediante la creación de varias empresas, la adquisición de una importante flota de barcos y el establecimiento de una línea regular desde el Extremo Oriente.

Fijará su sede y sus empresas en Cádiz y si bien sus visitas al pueblo natal fueron escasas, parece ser que nunca dejó de hacer sus aportaciones económicas a la iglesia comillana.

Jesús Cancio

Nace en Comillas el 8 de Diciembre de 1885. Su infancia siempre quedará marcada por la ausencia continuada de su padre y la prematura muerte, a consecuencia del cólera, de cinco de sus hermanos durante la misma semana.

Comienza sus estudios en las Escuelas Públicas de la Fundación del Arzobispo de Lima, Juan Domingo González de la Reguera.

Resaltó como un buen estudiante consiguiendo una beca que le permitiría continuar sus estudios en el Seminario Conciliador de Corbán. Desgraciadamente,  un  problema  en  la visión  le obliga a abandonar sus estudio

Jesús Cancio

teniendo que trasladarse a Madrid, donde permanecerá durante varios años en casa de unos tíos, para poder asistir a periódicas consultas médicas.

Durante su estancia en Madrid, conoce a personajes tan ilustres como el pintor Julio Romero de Torres, al poeta Luis de Tapia y a los toreros Joselito y Belmonte. Años más tarde fundaría en su villa natal el “Club Taurino Belmonte”.

Gran parte de su obra literaria está inspirada tanto en vivencias familiares como amorosas de las cuales podemos destacar “Latidos del Alma” o “De mi Libro de Amores”. Aunque su mayor fuente de inspiración sin duda, la consigue dentro del ambiente marinero llegando a ser conocido como “El Poeta del Mar”.

Durante la Guerra Civil Española, sería encarcelado por sus ideologías políticas, aunque ésta no sería la primera vez, ya que anteriormente habría pisado suelo carcelario por evitar el derrumbamiento de la Iglesia Parroquial de Comillas.

En el verano de 1941 sale indultado de la cárcel, aunque desterrado, casi ciego y sin más compañía que la de su primo Luis Corona quien le ayudará tanto emocional como económicamente a continuar con su obra literaria.

El día 23 de Agosto de 1961 muere a los setenta y cinco años de edad.

A continuación se muestran sus principales obras y el año de publicación:

Olas y Cantiles 1921
Bruma Norteña 1926
Del Solar y la Raza 1928-1931
Romancero del Mar 1930
Resaca 1943

Maretazos 1947
Barlovento 1951
Bronces de Mi Costa 1956
Poesía del Mar 1960

Joaquín del Piélago

Nace en Comillas en el año 1850. Dedicó su vida al mundo del comercio, actividad que inició en 1875 con la Sociedad Cántabra, Ángel B. Pérez y Cía., ostentando el cargo de gerente.

Poco después se asociará con Antonio López y López, el que posteriormente pasará a ser su suegro al contraer matrimonio en 1879, con su primogénita, Luisa López Bru, aportando una dote de medio millón de pesetas de aquella época.

Desgraciadamente esa unión duraría tres meses, debido a la repentina muerte de su esposa.

Joaquín del Piélago será quien financie la traída del agua a la villa de Comillas y los comillanos en agradecimiento y por suscripción popular, encargan al artista

Joaquín del Piélago

catalán, Lluis Doménech i Montaner, la construcción de una fuente-farola conocida como «La Fuente de los Tres Caños», que se localiza en la plaza que hoy día lleva su nombre.

Joaquín muere en el año 1890.

Juan Domingo González de la Reguera

Fue uno de los 6 Arzobispos que tuvo la Villa de Comillas.
Nace en el año 1726 en Comillas, estudió en la Universidad de Salamanca, destacando en Filosofía, Teología e Historia Eclesiástica.

Familiar del también comillano Pedro Cotera, que era Prior de Lima, éste le anima a trasladarse a Perú. Comenzará como secretario del Obispo de Trujillo y después lo trasladarán a Orura (Bolivia) a ejercer como párroco.

Posteriormente será Vicario, Juez Eclesiástico y Visitador General de la Diócesis de las Charcas.

Rigió en la parroquia de Ntra. Señora de la Concepción en Potosí (Bolivia) durante un período de 15 años y por el trabajo realizado le premiaron con la tarea de dirigir la Iglesia de Arequipa (Perú), donde permaneció por poco tiempo debido a sus problemas de vista.

Juan Domingo González de la Reguera

Fue nombrado Obispo de Santa Cruz de la Sierra en el año 1777 y cinco años después, en 1782, Arzobispo de Lima.

Convirtió las parroquias de esa época en verdaderos centros de cultura y enseñanza, renovó el clero y trabajó para evitar las diferencias entre las clases sociales.

Regresó a Comillas, su pueblo natal, unos años antes de su muerte, realizando varias obras de beneficencia con el dinero ahorrado en Perú (200.000 pts).

Dotó al año con 2.000 reales a 8 muchachas pobres de Santillana del Mar, Cabezón de la Sal y Comillas para poder casarse y que justificasen un parentesco con él de hasta sexto grado.

En el año 1794 mandó construir el edificio “El Espolón” destinado a la enseñanza que fue convertido en 1802 en el Real Seminario Cántabro, e instauró una cátedra de latín.

Muere en Lima el 8 de mayo de 1805 a los 84 años de edad. Tras su muerte, se crea en Comillas la Fundación González de la Reguera, encargada de administrar sus bienes.

Juan José Cobo Barquera

Juan José Cobo Barquera nace en Comillas en 1902 y cursa estudios de Bellas Artes en Madrid, siendo alumno del pintor Daniel Vázquez Díaz. De regreso a su tierra natal, destacó como pintor, dibujante, escritor e ilustrador, siendo además muy conocido por su participación en las tertulias y conferencias del ateneo.

Fundador del Salón de los Independientes y de la asociación de pintores y escultores, nacida en marzo de 1932 con el nombre de Artistas en Acción.

Destaca, entre su obra, óleos, como El Retiro y el Segador (ambos de 1930), Santoña (1935), Bodegón (1946) ,Carretera a Cabezón (1965), Arrabal de Toledo (1977) y en su faceta de retratista, los dibujos de José María Pereda, Maria Blanchard y José Gutiérrez.

En 1936 escribió «5 romances de Laredo» que le prologó Manuel Llano y en 1979 ilustró «Cuando marchan las aves» también de Llano.

Fue profesor en el Instituto Marqués de Santillana de Torrelavega y en el Santa Clara de Santander.

Rafael de la Vara de Lamadrid

Nació en Comillas el 21 de agosto de 1754. Fue el protegido de Juan Domingo González de la Reguera, cuando era Obispo de Santa Cruz de la Sierra (Perú).

En la Universidad de la Plata, en Lima, estudió derecho Civil y Canónico. Fue el Primer sacerdote de Arani (Bolivia), parroquia fundada por Juan Domingo González de la Reguera. Posteriormente ostentó los cargos de Examinador Sinodal, Colector de Diezmos, Provisor, Vicario General y Comisario de la Santa Inquisición.

Desempeñando también otras labores en la Diócesis de Charcas (Bolivia), donde fue nombrado Obispo de Botra en 1800.

Seis años después, llega a ser Arzobispo de Guatemala, cargo que ocupa hasta el 31 de Diciembre de 1809.

Fue enterrado en Guatemala, aunque se desconoce la fecha de su muerte.

Rafael de la Vara de Lamadrid

Saturnino Fernández de Castro

Nace en Comillas el día 11 de Febrero de 1827.

Cursó sus estudios de segunda enseñanza entre Santander y Palencia, llegando por último a la Universidad de Valladolid donde consiguió el Doctorado de Filosofía y Teología a los veinticinco años de edad.

Fue sacerdote en la Parroquia de Castro Urdiales y Secretario de Cámara y Gobierno de la Diócesis de Segovia.

En 1814, fue nombrado Rector y Catedrático del Seminario de Santander y en 1862, Canónigo en la Catedral de la misma ciudad. En 1875, llega a ser Obispo de León y años después Arzobispo de Burgos.

En 1883, coloca la primera piedra en la Universidad Pontificia de Comillas. Apenas tres años después fallece sin haber cumplido los sesenta años de edad.

Saturnino Fernández de Castro

Tomás Antonio Sánchez

 

Filólogo y escritor nacido en Ruiseñada en 1725. Realizó estudios eclesiásticos y fue designado magistral en la Colegiata de Santillana del Mar. No obstante, tuvo que renunciar a este puesto por incompatibilidad con su cargo de bibliotecario en la Biblioteca Real.

También llegó a ser miembro de la Real Academia de la Historia en 1757 y de la Real Academia Española en 1763. Entre sus principales trabajos destaca la divulgación por vez primera de los textos medievales más importantes de la época, como el Cantar del Mio Cid, el libro del buen amor, obras de Gonzalo de Berceo y el Libro de Alexandre.

En la iglesia de Ruiseñada, una placa localizada en el pórtico recuerda sus principales obras.